La máquina utiliza tecnología de reconocimiento facial para impedir que los menores de 20 años -la edad legal para fumar en ese país- puedan comprar tabaco.

Una compañía japonesa desarrolló una máquina expendedora de cigarrillos que cuenta las arrugas, las patas de gallo y la firmeza de la piel del cliente para confirmar si tiene suficiente edad para fumar.

Vía BBC